La actriz Maribel Reina Mesa comparte su experiencia interpretando a Laurencia en Fuenteovejuna, de Lope de Vega, en el Teatro Soho Madrid.

Hay personajes que interpretas y personajes que te cambian. Laurencia pertenece al segundo grupo.

Este año he tenido la oportunidad de darle vida en Fuenteovejuna, de Lope de Vega, en el Teatro Soho Madrid, bajo la dirección de Alberto Magallares. Y hoy quiero contarte quién es ella, por qué me marcó tanto y qué me llevo después de haberla habitado.

Una obra de hace más de cuatro siglos que sigue quemando

Fuenteovejuna se escribió a principios del siglo XVII, pero parte de unos hechos reales ocurridos en 1476 en Fuente Obejuna, un pueblo de Córdoba. Allí, los vecinos, hartos de los abusos del Comendador Fernán Gómez de Guzmán, se levantaron contra él.

Cuando llegó el juez para averiguar quién era el culpable, todos dieron la misma respuesta, incluso bajo tortura: «Fuenteovejuna, señor». Nadie delató a nadie. El pueblo entero asumió la responsabilidad como uno solo.

Lo impresionante es que, más de cuatrocientos años después, la obra sigue hablando de cosas que nos tocan de cerca: el abuso de poder, la dignidad, el miedo a alzar la voz y la fuerza que tiene un grupo cuando decide dejar de callar.

Quién es Laurencia

Laurencia es una joven del pueblo, hija del alcalde Esteban. Al principio de la obra es independiente, ingeniosa y bastante desconfiada con los hombres. Se burla del amor y no se deja impresionar fácilmente, ni siquiera por Frondoso, el joven que la pretende.

Pero su historia da un giro brutal. El Comendador, que lleva tiempo acosándola, irrumpe en su boda con Frondoso, la rapta y detiene al novio. Laurencia sufre en primera persona la violencia de ese poder que todo el pueblo ha tolerado en silencio.

Y entonces llega el momento que la convierte en uno de los personajes femeninos más potentes del teatro clásico español.

El discurso que lo cambia todo

Laurencia consigue escapar y se presenta en la reunión donde los hombres del pueblo debaten, entre dudas y miedo, qué hacer. Entra con estas palabras:

Dejadme entrar, que bien puedo,
en consejo de los hombres;
que bien puede una mujer,
si no a dar voto, a dar voces.

Lo que sigue es un discurso lleno de rabia y dolor en el que les echa en cara su cobardía por no haberla defendido. Les llama ovejas. Les avergüenza. Y termina provocando lo que nadie se había atrevido a hacer: que todo el pueblo, hombres y mujeres, se levante.

Es una mujer herida que, en lugar de romperse, convierte su dolor en una fuerza capaz de mover a todos los que la rodean.

Por qué es el tipo de personaje que me gusta habitar

Si has leído mi entrada de presentación, ya sabes que me atraen los personajes con fuerza, historia y contradicción. Laurencia lo tiene todo.

Es poderosa y vulnerable a la vez. Es la chica ingeniosa que se ríe del amor y la mujer que ha vivido algo terrible. Es la hija del alcalde y, al mismo tiempo, alguien a quien nadie protegió. Y en ese choque entre la herida y la furia está su verdad.

Para acercarme a ella intenté hacer lo que más me interesa de este oficio: no juzgarla, no quedarme en la superficie del discurso heroico, sino entender qué la mueve por dentro. Qué siente justo antes de entrar en esa reunión. Qué le cuesta decir lo que dice. Qué parte de ella sigue siendo la joven del principio de la obra.

Además, el verso de Lope exige mucho: ritmo, respiración, intención. La voz se convierte en una herramienta fundamental para que cada palabra llegue con fuerza y con verdad, sin que la forma se coma a la emoción.

Lo que me llevo

Me llevo la certeza de que alzar la voz también es un acto de valentía, dentro y fuera del escenario.

Me llevo el aprendizaje de trabajar un texto clásico que, lejos de sonar antiguo, sigue siendo urgente.

Y me llevo la gratitud hacia Alberto Magallares por su dirección, hacia toda la compañía que compartió escena conmigo y hacia el público que vino a vernos.

Laurencia me enseñó que un personaje no se interpreta desde fuera. Se habita. Y cuando lo haces, algo de él se queda contigo para siempre.

¿Seguimos?

Si quieres ver más de mi trabajo, en la web tienes mi videobook, mi photobook y mi trayectoria completa.

Y si tienes un proyecto con un personaje que tenga la fuerza, la herida y la verdad de una mujer como Laurencia, escríbeme. Me encantaría conocerlo.

Maribel